LOS JÓVENES PSICÓPATAS PDF Imprimir E-mail

Para muchos la sola idea de la psicopatía infantil es inconcebible, sin embargo Robert Hare (profesor de Psicología de la Universidad de Columbia ) dice ”hemos aprendido que estos desórdenes de personalidad se ponen de manifiesto a una edad muy temprana.”

Muchas personas se sienten incómodas al aplicar el término psicópatas a niños. Mencionan la existencia de problemas éticos y prácticos, subrayando lo que significa para un niño llevar una etiqueta peyorativa como ésta.

Pero la experiencia clínica y la investigación empírica indican claramente que las materias primas de las que está hecho este trastorno pueden existir, y de hecho, existe en los niños.

La psicopatía no aparece repentinamente, y sin anuncio previo en la edad adulta. Los indicadores del perfil del psicópata se revelan ya en la primera infancia.

De niños son inexplicablemente diferentes a los niños normales, más difíciles, traviesos, agresivos y mentirosos, difíciles a la hora de “relacionarse” o de acercarse a los demás, menos susceptibles a la influencia y a las instrucciones, y siempre, siempre, desafían los límites de la tolerancia social.

 

En los primeros años de la escuela se acentúan ciertas señales.

 

  • -Mentiras repetitivas, despreocupadas y aparentemente inconscientes.
  • Indiferencia aparente o incapacidad para entender frente a los sentimientos, esperanzas y dolor de los demás.
  • Desafían a los padres, a los profesores, y en general, a las normas.
  • Están continuamente metidos en problemas y no se responsabilizan frente a las reprimendas y amenazas de castigos.
  • Roban a otros niños y a los padres.

 

Trastornos de conducta en el adolescente y psicopatía.

El DSMIV no establece ninguna categoría que recoja todos los detalles de la personalidad psicopática en niños adolescentes. Más bien describe una clase de Trastornos de la Alteración de la Conducta caracterizados por un comportamiento socialmente destructivo, a menudo más doloroso para los otros que para las personas que lo poseen.

 

Bajo ese diagnóstico existen tres subcategorías superpuestas.

 

-         Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

-         Trastornos de conducta.

-         Trastorno de oposición desafiante.

 

Ninguna de estas categorías diagnósticas alcanza con exactitud la categoría de los jóvenes psicópatas.

El trastorno de la conducta es el más parecido, pero no posee los trazos emocionales, cognitivos e interpersonales de la personalidad : egocentrismo, ausencia de empatía, culpabilidad, remordimiento etc., tan importantes en la diagnosis de la psicopatía.

La mayor parte de los psicópatas adultos presentan de jóvenes las características esenciales del trastorno de la conducta, pero no a la inversa, es decir, la mayoría de los niños con un trastorno de la conducta no llegarán a ser psicópatas adultos. Pero hay una subcategoría del trastorno de la conducta , que corresponde a personas con una “pobre conexión social, algo de ansiedad, niveles elevados de agresividad y otras características “psicopáticas”, que es prácticamente igual que el trastorno que definimos y diagnosticamos en el Psychopathy Checklist en adultos.

Hoy existe más evidencia de la existencia de psicopatía en niños gracias a un reciente estudio llevado a cabo en dos clínicas de orientación e infantil, una en Alabama y otra en California

La intervención en estos casos sólo puede tener éxito en forma temprana, esto es en la infancia. En la adolescencia la posibilidad de cambiar los patrones embrionarios de la psicopatía es muy reducida.

Si bien es cierto que aplicar etiquetas tanto a niños como adultos no es cosa banal, tal vez lo peor sea lo de la “profecía que se auto-cumple”, también es cierto que no reconocer en un niño muchos o la mayoría de los trazos de personalidad que definen la psicopatía puede condenar a los padres a un interminable rosario de consulta con profesionales en un vano intento por descubrir qué anda mal con sus hijos y con ellos mismos.

Si se sienten incómodos aplicando una etiqueta diagnóstica formal a estos jóvenes, se puede evitar hacerlo, sin embargo es aconsejable no perder de vista el problema este síndrome posee unos rasgos de personalidad y unas conductas que anuncian problemas a largo plazo, independientemente de cómo lo llamemos.

 

Sus orígenes

Lamentablemente, las fuerzas que producen un psicópata son todavía oscuras para los investigados. Sin embargo, algunas teorías rudimentarias acerca de sus causan son considerablemente valiosas. Es un extremo del espectro están las teorías que consideran la psicopatía como el producto de factores genéticos y biológicos (naturaleza), mientras que las teorías del otro extremo del espectro argumentan que la psicopatía es el fruto, desde un primer momento, de un ambiente social defectuoso (educación), Como en la mayoría de las controversias la verdad, se halla en algún lugar intermedio. Es decir, las actitudes psicopáticas y comportamientos afines son el resultado de la combinación de factores biológicos y fuerzas ambientales.

Para algunos investigadores la teoría socio biológica tiene mucho sentido pero es difícil de probarla.

En cuanto a la teoría biológica se apoya en que en que por razones todavía desconocidas, la estructura cerebral de algunos psicópatas madura hasta alcanzar un nivel anormalmente bajo. Las bases de esta teoría son dobles: las similitudes entre los EEC de psicópatas adultos y de adolescentes normales, y las similitudes entre algunas de las características de algunos psicópatas que incluyen el egocentrismo, la impulsividad, el egoísmo y la resistencia al aplazamiento de la gratificación y las de los niños. Para algunos investigadores, esto sugiere que la psicopatía refleja más que nada un atraso en el desarrollo

Otro interesante modelo biológico afirma que la psicopatía resulta de un daño o de una disfunción temprana del cerebro, especialmente en la parte frontal, zona que juega el papel más importante en las actividades mentales de más alto nivel.

Sin embargo, investigaciones recientes han fracasado a la hora de encontrar alguna evidencia de lesiones en el lóbulo frontal e los psicópatas.

 

El modelo interactivo: naturaleza y educación.

Richard Hare defiende la tesis que dice que la psicopatía surge de una compleja y poco entendida interacción entre diferentes factores biológicos y fuerza sociales.

Su teoría también tiene en consideración la estructura básica la personalidad, que a su vez influye en la manera en la que el individuo responde e interactúa con las experiencias de la vida y su ambiente. En efecto, los elementos necesarios para el desarrollo de la psicopatía, incluyendo una profunda incapacidad para experimentar empatía y emociones, incluido el miedo- son proporcionados en parte por la naturaleza y posiblemente por algunas influencias biológicas desconocidas en el desarrollo del feto y del recién nacido. Como resultado, la capacidad para desarrollar controles internos y conscientes y para hacer “conexiones” emocionales con los otros es muy reducida

 

Aunque los psicópatas no sueles ser exclusivamente el resultado de una mala educación por parte de los padres o de experiencias traumáticas en la infancia, éstas juegan un papel importante en el desarrollo de una serie de disposiciones naturales claves. Los factores sociales y la actuación de los padres influyen en la forma en que el trastorno se desarrolla y se expresa en forma de comportamiento.

Así el individuo con rasgos psicópatas que crece en una familia estable y tiene acceso a fuentes sociales y educacionales positivas puede convertirse en un estafador o en un criminal de cuello blanco o quizás en un empresario, político o profesional tenebroso, Y otro, con muchos de los mismos rasgos de personalidad, pero en un entorno privativo y perturbado puede convertirse en una bala perdida, un mercenario o un violento criminal.

En todos los casos, los factores sociales y el tipo de interacción familiar contribuyen a la hora de confirmar la expresión de comportamiento del trastorno

 

Bibliografía

Garrido Genovés, Vicente CARA A CARA CON EL PSICÓPATA. Edic.Ariel, 2004 Barcelona

Hare, Robert D.  SIN CONCIENCIA- el inquietante mundo de los psicópatas que nos rodean. Edit. Piados 2003, Barcelona

Nazare Isabelle, LOS MANIPULADORES., Edic. BSA 2006, Barcelona

 

 

Dra. Marta S. Martín